El pasado viernes, 5 de abril, el Consejo Económico y Social vasco celebró reunión plenaria. En el orden del día figuraba, entre otras cuestiones, la aprobación del Dictamen 5/19 del CES; es decir, el quinto dictamen que el órgano consultivo elabora este año. Era la respuesta al proyecto de decreto del Registro de empresas y actividades turísticas de Euskadi, que el Departamento de Turismo, Comercio y Consumo del Gobierno Vasco nos había enviado para conocer nuestra opinión. El dictamen realizado fue aprobado por el pleno del CES y, en consecuencia, ha sido remitido al Departamento para que tenga en cuenta nuestras consideraciones. En términos generales, el CES valoró favorablemente la iniciativa del ejecutivo y la enmarcó en la actualización de la normativa turística que está llevando a cabo ante los cambios y novedades de un sector de importancia creciente, tanto por su impacto económico como social.

Pero no es mi intención dedicar esta entrada a los pormenores de este dictamen. Quien tenga interés en ello, puede fácilmente hacerlo en la página web del Consejo Económico y Social vasco, ya que todos nuestros trabajos son, lógicamente, abiertos y accesibles al público. En realidad, yo he querido recordar el orden del día de un Pleno que tenía un carácter especial para mí, puesto que es el último en el que participo como presidente del CES vasco. Mi mandato al frente de la institución toca a su fin. La perspectiva del tiempo valorará los aciertos y errores que he cometido durante estos años, que para mí han sido verdaderamente intensos y apasionantes. En mi discurso de despedida ante los miembros del Pleno, he querido agradecerles de corazón la lealtad que han mostrado con la institución durante mi mandato y, al mismo tiempo, he querido expresarles mi reconocimiento ante su labor, que constituye la columna vertebral de un consejo económico y social. Leer Despedida Presidente CES vasco