Es una buena noticia la decisión del Gobierno Vasco de regular nuevamente, de una forma estable y plurianual, el programa Bideratu Berria que establece ayudas destinadas a la reestructuración y relanzamiento de empresas en crisis. El decreto regulador de estas ayudas expiró el 31 de diciembre de 2015, cuando finalizó el plazo autorizado por la Comisión Europea. Carente de sustento jurídico en consecuencia, la derogación de las mismas fue “ineludible y necesaria”, como manifestó el CES en el informe que emitió en julio del año pasado sobre el tema; un dictamen que también reflejaba la preocupación del Consejo ante el vacío normativo que amenazaba la implementación futura de los objetivos del Programa Bideratu Berria. Por esta razón, es una buena noticia que ahora se retome la trayectoria de apoyo financiero a la reestructuración y relanzamiento de empresas en crisis, con la garantía de una nueva regulación en consonancia con las directrices comunitarias y autorizada por la Comisión Europea como compatible con el mercado interior.
El tejido industrial vasco sufre aún las consecuencias de la crisis iniciada en 2008 y muchas empresas afrontan unos desequilibrios financieros que condicionan su viabilidad a medio y largo plazo. La necesidad de ayuda se mantiene plenamente vigente y Bideratu Berria es un apoyo importante para consolidar aquellas empresas y sectores que, pudiendo ser competitivos, no consiguen la financiación que necesitan para sus proyectos de consolidación y desarrollo.
La orden del ejecutivo para relanzar Bideratu Berria ha sido estudiada con detenimiento por el Consejo Económico y Social vasco. Anteayer se reunió el Pleno del CES y aprobó el dictamen elaborado por nuestra Comisión de Desarrollo Económico: un documento consensuado que remitimos de vuelta al Gobierno vasco para que tenga en cuenta las consideraciones que incorporamos, siempre pertinentes, de calado y constructivas.