El presidente de Castilla-La Mancha ha anunciado esta semana que recuperará el Consejo Económico y Social de esa comunidad autónoma. El CES castellano-manchego fue suprimido por la anterior presidenta de la Comunidad en diciembre de 2011 y la anulación se justificó en una necesaria política de austeridad ante la mala situación financiera autonómica. El CES no fue el único organismo eliminado en aquella ocasión; también lo fue la institución del Defensor del Pueblo.

El actual presidente autonómico, Emiliano García-Page, quiere incluir en los presupuestos de este año la recuperación del Consejo Económico y Social, aunque “con criterios de suma austeridad”, según ha indicado públicamente. El presidente autonómico ha explicado que quiere recobrar instrumentos que fueron útiles en su día y que desaparecieron en el torbellino de la crisis.

El CES de Castilla-La Mancha se creó en 1997. Leo en su último balance de actividad que elaboró un total de 150 dictámenes en sus catorce años de andadura, así como numerosos informes y estudios de iniciativa propia, sobre las ayudas europeas a la región, el gasto sanitario, la gestión del agua, la innovación o el sector agroalimentario, entre otros.

Bienvenido y bien hallado sea, nuevamente, el Consejo Económico y Social de Castilla-La Mancha, al que desde aquí brindo mis mejores deseos para que cumpla con éxito la importante función social que tiene encomendada.