La creación de empresas es un excelente termómetro para medir la recuperación económica. En los dos últimos dos años en España se han creado más empresas de las que han cerrado. Los datos confirman que se ha revertido la situación negativa originada con el inicio de la crisis, como se recoge en un informe realizado por el CES de España, con cuya colaboración el CES de Castilla y León ha organizado recientemente una jornada en Valladolid, a la que hemos sido invitados los demás Consejos Económicos y Sociales. Bajo el título “La creación de empresas en España y su impacto en el empleo”, la jornada reunió a ponentes expertos en la materia y a personas emprendedoras. El diagnóstico compartido fue que la creación de una empresa es un trabajo arduo, que requiere del impulso y compromiso de toda la sociedad, sin trabas que frenen su desarrollo.

Entre otras cuestiones, salió a la palestra el viejo debate en torno al tamaño pequeño de la mayoría de nuestras empresas, con la consiguiente dificultad que ello supone para su internacionalización. Hubo una coincidencia en que el crecimiento real y efectivo del tamaño empresarial sólo se puede conseguir de una manera natural, sin injerencias. No hay una varita mágica para teledirigir fusiones, pero sí es posible realizar un gran trabajo que facilite el contexto que propicie el crecimiento y la creación de nuevas empresas. Al fin y al cabo, la creación de empresas es un compromiso social colectivo, más allá de las personas emprendedoras que asumen esa responsabilidad. A éstas, hay que ofrecerles apoyo y exigirles determinación y fuerza de voluntad en el empeño, sin temor al fracaso. Y sobre esto último, la experiencia personal de uno de los ponentes de la jornada ilustró perfectamente estas virtudes: inició su andadura empresarial con una minúscula ventanilla de cambio de moneda en su pueblo natal, fronterizo con Portugal, hasta que la llegada del euro quebró el negocio; lejos de arredrarse, reemprendió la aventura y, hoy, Global Exchange Group es la segunda agencia de cambios de moneda del mundo, mayoritaria en los aeropuertos internacionales.