En la última memoria socioeconómica publicada por el Consejo Económico y Social vasco hay unos datos que resultan llamativos y que han merecido una reflexión por nuestra parte. Son los relacionados con los hábitos de vida no saludables; en concreto, los relativos al consumo de tabaco y alcohol y la obesidad. Empezaré por esta última. Los datos disponibles son de hace cuatro años (Encuesta Europea de Salud en España 2014): el 13% de la población de la CAPV de más de 18 años padece obesidad, cifra que se eleva a más del 46% si añadimos la población con sobrepeso. Aunque la tasa está por debajo de la media española, la tendencia es al alza (más de cuatro puntos porcentuales desde 2001). No hace falta recordar que la obesidad es un factor alto de riesgo para muchas enfermedades crónicas y graves.

La misma encuesta registra un comportamiento diferente entre mujeres y hombres con respecto al consumo de tabaco en Euskadi. Ellas fuman diariamente menos que ellos y se sitúan por debajo de la media del consumo entre las mujeres españolas. Los hombres vascos en cambio, superan el porcentaje medio nacional entre varones. En 2014, casi el 23% de la población vasca mayor de 15 años de edad fumaba a diario.

En cuanto al consumo de alcohol, éste también es preocupante. Euskadi registra la segunda mayor tasa de alcohol entre las autonomías y aquí también prevalece un consumo mayor por parte de los hombres. Sin embargo, comparativamente con otras comunidades, destaca el consumo elevado de alcohol entre las mujeres vascas, ya que ellas encabezaron el ránking entre mujeres en el conjunto autonomías. Más del 76% de la población vasca de más de 15 años consumió alcohol en 2014 -el año de la estadística disponible- y el País Vasco se situó 9,3 puntos por encima de la media española. Tristes datos sobre los que el CES llama la atención y que deberían ser un motivo de reflexión.