Regreso de París, donde el pasado martes celebramos una reunión del Comité Ejecutivo de la Red Transnacional Atlántica, RTA. Tratamos bastantes temas de interés en la cita, que había sido convocada sustancialmente para preparar la próxima asamblea plenaria de la red -el llamado Comité de Orientaciones-, que tendrá lugar en otoño. El próximo trabajo conjunto que emprenderemos en la RTA se decidirá en esa cita y esta semana hemos seleccionado varios temas de entre las propuestas presentadas.

Al margen de ello, decidimos poner en valor y difundir el excelente trabajo que prepara el Consello Económico e Social de Galicia, en colaboración con la universidad, sobre las consecuencias del Brexit; una cuestión de gran trascendencia, a pesar de que el debate público sobre el tema haya bajado en intensidad. Y también incrementar nuestro seguimiento y vigilancia de las repercusiones que está teniendo el informe de la RTA sobre la Estrategia Atlántica, que oportunamente hicimos llegar a la Dirección General de Asuntos Marítimos y Pesca de la Comisión Europea. Queremos conocer hasta qué punto se están teniendo en cuenta nuestras aportaciones y se están incorporando en la revisión del Plan de Acción 2010-2020 de la Estrategia Atlántica. Unas aportaciones que entendimos valiosas por su enfoque transversal y por la cantidad de agentes socioeconómicos que aportaron su opinión.