La prensa de estos días refleja la preocupación existente en bastantes comunidades autónomas por los efectos de un verano seco en las reservas hídricas. Leo que en Mallorca, por ejemplo, han prohibido regar durante el día y que van a reducir drásticamente el consumo de agua en las duchas de playa y en la limpieza urbana. El estado de las cuencas del Levante y del Sur empieza a alarmar y los embalses del Júcar y del Segura están bastante por debajo de un tercio de su capacidad.

Por fortuna para nosotros, no estamos en la misma situación en nuestra comunidad autónoma. A pesar de haber sufrido/disfrutado de una canícula seca, las cuencas vascas se encuentra por encima del 65% de su capacidad y la situación es “habitual en estas fechas”, según lo manifestado por la Agencia Vasca del Agua, Ura, a los medios de comunicación.

ura

Dejo la prensa y hojeo algunas estadísticas medioambientales en la CAPV. Hay sensibles mejoras en algunos indicadores, como el de la gestión de los residuos urbanos -incremento del reciclaje y del compostaje y reducción de los depósitos en vertederos-, pero en materia de agua, hay un buen trecho por recorrer. Entre 2012 y 2013 se incrementó el consumo per cápita de agua en Euskadi, lo que pone de manifiesto la necesidad de que aumente la conciencia ciudadana en torno al “valor económico total” de esta materia, tal y como está definido en la directiva marco europea del agua y en sus propuestas de cuidado de este bien sustancial desde la innovación. Todo ello, en línea con las recomendaciones que viene realizando el CES vasco para perseverar en el enfoque global transversal en el tratamiento del medio natural desde las políticas públicas, la gestión económico-empresarial y el comportamiento ciudadano.